En el cuento Lepra se ve la oposición binaria de la enfermedad contrapuesta a la salud. Ese es el centro del cuento. Vemos como se positiviza a la curación del enfermo como un elemento mas positivo que el enfermo con la Lepra. En el cuento, el abogado huye de sus pares en la ciudad por la corrupción y los adjetiviza de leguleyos. En esta huida al campo donde huye de la podredumbre de la ciudad se contagia de lepra, un primer síntoma de su enfermedad y lo confirma con su doctor. El doctor le confirma que el mal que padece es "Lepra" y que hay cura para el mal pero que es costosa. El enfermo dice que si y entonces debe vender todo para poder marcharse, pero antes que pueda hacer nada toda su servidumbre huye porque se han enterado del mal que lo acecha. Esto demuestra que la enfermedad es totalmente negativa. Entonces viene una prima, que vivía en la miseria y le dice que ella lo va a cuidar porque sentía lastima de que su servidumbre lo haya dejado. Entonces antes de emprender su viaje le entrega un sobre lleno de dinero a su prima, y habla de su necesidad y de su miseria. Luego su prima le dice que en unos años se encontraran cuando el se cure y se abrazaran. El viaja y se cura volviendo cinco años mas tarde. Al volver se encuentra con su prima que lo ve curado pero sin embargo le dice que no tiene aposento para el. Sin embargo, con el pasar del tiempo todos los domingos va a pasear a un río y ya curado puede disfrutar de la naturaleza y lavar su camisa que queda resplandeciente huyendo de la podrida ciudad que se identifica perfectamente con lo que el ha dejado atrás.
Por otro lado, si tomamos a la enfermedad como la parte positiva de la oposición binaria, se ve con claridad que cuando se contagia de la misma comienza a volverse mas misántropo que era lo que buscaba en un inicio. Luego retoma el contacto con aquellos seres que no están podridos y que están dispuestos a cuidarlo, encuentra la compasión que no hallaba en ningún otro lado. Luego se aleja de todo esto para curarse, y una vez sano le llegan todos los males, se encuentra con una prima que no le retribuye nada corrompida por su ambición. Luego el único consuelo que halla es el río donde va a sacar su lepra y estar a solas en la naturaleza huyendo de la ciudad.
Con estas dos interpretaciones opuestas y tan evidentes ambas en el texto queda sentado que existen infinitas posibilidades de interpretar. Mas alla en la oposicion binaria de vida y muerte, la lepra es un elemento deconstructivo en si. La lepra hace que conviva la oposicion binaria de vida y muerte al mismo tiempo en el cuerpo del abogado. La lepra deconstruye cualquier interpretacion dentro del cuento y es una mirada previsiva del movimiento posestructuralista de entender este cuento.
Pero en esto queda al margen la posibilidad de que la lepra sea, como lo es efectivamente en el relato, una fuerza de purificación de las relaciones sociales, una manera de determinar la humanidad de los intelocutores con el "enfermo". Si bien la lepra aisla al protagonista, y lo marca como diferente también es cierto que le proporciona la claridad que requiere para ver por encima de la contingencia, hacia lo duradero. De esta manera los términos se invierten y la "verdadera" lepra sería así la incapacidad de los demás de asumir la diferencia de los distintos, la "verdadera" salud la posibilidad de ver más allá de las apariencias. Este puede ser también un argumento estético, posiblemente asociado a la escritura del propio CDA; su prosa "fea" y "abyecta" permite ver más allá, si no cedemos a la tentación de ser repugnados.
ResponderEliminarLa lepra (que también podría ser una anagrama de perla) sería así algo indecidible, lo que singulariza y marca a las personas, de uno y otro lado de la enfermedad, como intolerantes o trascendentes, espirituales o carnales sin que la demarcación defiinitiva sea posible: el protagonista muestra sus propias cuitas con la definición, al igual que sus interlocutores (y su prima), nadie queda sin mancha en el relato. La "solución" final así, infeliz y empobrecida, no es otra que el aislamiento voluntario y la purga semanal de la culpa propia y ajena.
Alvaro me puedes dar una prorroga
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